Barroco en sus palabras, esquivo y errático... Su sombra se asemejaría a la del Mal, si supiera como es éste... En su escoba se adherían los adjetivos descontentos y algunas declinaciones ofensivas, como presagios o anticipos de su propia Muerte. Périto de once a seis. Congelaba, al día, ocho o nueve sonrisas a la vez y en amarillo pergamino... Es obvio que se arremoline con los aprensivos. Aditivo y barroco.