A veces sonrien los pájaros que sobrevuelan Eslovaquia o a cualquier berenjena arremolinada desde la red y entre las sardinas del mar imaginario.
Encuentro puntos hasta y desde B pero a menudo sobrevuelo más lejos y no encuentro la fluidez o la página del libro, o el olor a menta, necesarios todos, para evaluar sentidos, pájaros, colores o sexos.
Es extraño.
Y es extraño pero la demolición de entidades y subconjuntos de deseos encolados al alma libre son escasos, hoy. Además: Mejor diría que se amplían, se amplifican las palabras, los detalles de la voz e imágenes escondidas, dibujos y signos, letras... Y así creamos y creemos... Se desnudan lejos las coordenadas y ejes delineados, estornudados o virtuales.
En alguna aurora boreal A es B y B es A, azulados.
Y se intuyen y acercan, invisibles.